¿Saben lo que es más duro que los reveses de la fortuna? La cruenta ingratitud del hombre

no todos pueden saborear los tragos dulces del éxtasis en la gloria y los sorbos amargos de la derrota y la humillación.. en tan corto tiempo: tan estrecha frontera entre un episodio y el otro, esa ventura y desventura tan azarosa e inesperada, solo lo pueden vivir los que apuestan la vida por un ideal y lo logran. ora estas entre halagos y oropel, ora el verdugo acerca su negra sombra a tu cuello. esa fue y será la extraña suerte de los grandes como bonaparte. entonces claman al cielo ¿por que?... la ingratitud de quienes le adularon, es y debe ser el atisbo de lo que debe esperar todo aquel poderoso que se rodea de lisonja y complicidad. abrazos colegas.

"¿Saben lo que es más duro que los reveses de la fortuna? La cruenta ingratitud del hombre"

no todos pueden saborear los tragos dulces del éxtasis en la gloria y los sorbos amargos de la derrota y la humillación.. en tan corto tiempo: tan estrecha frontera entre un episodio y el otro, esa ventura y desventura tan azarosa e inesperada, solo lo pueden vivir los que apuestan la vida por un ideal y lo logran. ora estas entre halagos y oropel, ora el verdugo acerca su negra sombra a tu cuello. esa fue y será la extraña suerte de los grandes como bonaparte. entonces claman al cielo ¿por que?... la ingratitud de quienes le adularon, es y debe ser el atisbo de lo que debe esperar todo aquel poderoso que se rodea de lisonja y complicidad. abrazos colegas.

"¿Saben lo que es más duro que los reveses de la fortuna? La cruenta ingratitud del hombre"

no todos pueden saborear los tragos dulces del éxtasis en la gloria y los sorbos amargos de la derrota y la humillación.. en tan corto tiempo: tan estrecha frontera entre un episodio y el otro, esa ventura y desventura tan azarosa e inesperada, solo lo pueden vivir los que apuestan la vida por un ideal y lo logran. ora estas entre halagos y oropel, ora el verdugo acerca su negra sombra a tu cuello. esa fue y será la extraña suerte de los grandes como bonaparte. entonces claman al cielo ¿por que?... la ingratitud de quienes le adularon, es y debe ser el atisbo de lo que debe esperar todo aquel poderoso que se rodea de lisonja y complicidad. abrazos colegas.

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